2013-12-20 12.23.32 Un jardín de infancia Waldorf es una alternativa a las guarderías tradicionales o escuelas infantiles,  un lugar donde acompañamos a niños y niñas de entre uno y seis años, en grupos reducidos (un máximo de diez niños y niñas por maestra), orientada en base a la pedagogía Waldorf.  A través del juego libre, las tareas cotidianas (como hacer pan) y la vivencia directa de la naturaleza, se potencia el desarrollo sano de los sentidos del niño, la alegría, creatividad e iniciativa, su gusto por relacionarse con los otros, descubrir el mundo y crecer en él.

Un espacio de juego creado para los niños, quienes sienten que la sala que los recibe por las mañanas es lo más parecido a su propio hogar. Allí las canastas con juguetes de madera y con objetos de la naturaleza son la invitación para que ellos creen o construyan con su propia imaginación el mundo que desean. Sedas de colores apropiadas para disfrazarse o crear animales o muñecos a su medida, la mesa con pastas y acuarelas para dibujar junto con las maestras, les permiten desarrollar de manera artística lo que su alma infantil les invita a expresar. La “gran familia” compuesta de niños de diversas edades que constituye el grupo del jardín de infancia es un campo de ejercitación del mundo real donde no estamos separados por edades, donde el mayor desarroll2014-04-30 10.19.24a la paciencia y se siente útil ante los menores y estos aprenden de los otros.

Se trata de crear un lugar en el que disfrutar sin prisas donde los niños/as puedan tomarse el tiempo suficiente para sus quehaceres diarios, ofreciéndoles la confianza, respeto y libertad que necesitan para madurar, ser felices y sacar a la luz todo su potencial humano y florecer. Nuestra labor es acompañar de un modo atento, flexible, tierno y presente el acontecer diario. Un lugar para crecer y crear. Un tiempo de juego,  de contemplación para sentirse niños y para disfrutar de la fascinación de lo que surge ante nosotros cada día.

LA PEDAGOGÍA WALDORF

foto 3 retocadaLa pedagogía Waldorf fue creada en 1919 por  el profesor, filósofo y escritor alemán Rudolf Steiner. El máximo objetivo de la pedagogía Waldorf es respetar el proceso madurativo de cada niño/a y equilibrar y fomentar su intelecto, su sensibilidad artística y su fuerza de voluntad, para conseguir una formación que de adulto le permita responder a los desafíos de la vida. Se promueve el reconocimiento y respeto de la individualidad genuina de cada niño/a y se da una gran importancia al trabajo de desarrollo personal  del maestro.

La enseñanza se divide en septenios (ciclos de siete años). En la primera etapa, que está comprendida entre los 0 y los 6 años, el aprendizaje viene a través del juego. Antes de los seis o siete años el niño no ha adquirido la capacidad de la lógica y por lo tanto lo que le corresponde es vivir el juego, el movimiento y empaparse de la naturaleza. Los objetivos se centran en estimular los sentidos y la imaginación y en fortalecer la voluntad de cada niño. Lo más importante en esas edades es que los niños sean niños, esto quiere decir que juegan y aprenden con el movimiento.

Actualmente existen 2500 centros Waldorf en el Mundo que imparten la pedagogía Waldorf, los países donde mayor implantación son Alemania, Estados Unidos y Países Bajos.

METODOLOGÍA PEDAGÓGICA2014-03-21 13.13.38

  • El juego libre es la actividad más importante para el niño/a a esta edad ya que ayuda a desarrollar el aspecto físico, emocional y cognitivo.
  • La pedagogía Waldorf también da un gran peso a la importancia del arte. La creatividad la desarrollan a través de distintas actividades como elaboración de pan, acuarela, juegos de dedos, modelar cera de abeja, canciones, teatrillos con personajes hechos a mano, corros para cada estación del año, cuentos… A su vez el/la educador/a le hace llegar la tranquilidad, la concentración, la atención, que él mismo muestra al involucrarse en el proceso creativo.
  • También es importante el contacto con la naturaleza, gracias a él podemos ver el paso de las estaciones, recogemos material para juego, aprendemos de donde vienen los frutos…
  • Para el juego disponemos de un surtido de materiales y juguetes naturales (madera, fieltro, algodón, lana, piñas, hojas, cacharritos de metal, tejidos naturales, etcétera), muchos de ellos confeccionados por nosotros, en lugar de ofrecer al niño/a objetos “ya acabados”.
  • Medio Ambiente: Los niños pueden sentirse parte del ciclo natural de las estaciones, pueden identificarse con las plantas y los animales de su entorno, y ser capaces de aprender gradualmente que las personas tienen una responsabilidad hacia el mundo natural. Si desde pequeños aprenden que unas cosas influyen en otras, especialmente que la naturaleza es animada, que tiene vida como ellos, es más fácil adquirir un conocimiento científico y ecológico.
  • El ritmo es un principio educativo muy importante. Las actividades se realizan armoniosamente a lo largo del día en un ritmo de expansión y concentración. Esta respiración, junto con la regularidad horaria, ofrece seguridad al niño. Para los niños/ as es esencial que la certeza en la continuidad y los acontecimientos regulares marquen el año, la semana y el día. Todo se realiza sin prisa, respetando los ritmos del niño. El resultado de un ritmo sano y equilibrado es que el niño/a desarrolla seguridad en sí mismo y confianza en el mundo.El ritmo en el Jardín:2014-04-22 13.01.16
    • A lo largo del año, a través de las estaciones hacemos tareas cotidianas y artísticas de la época; cantamos, contamos cuentos…y celebramos fiestas de estación a través de experiencias reales y concretas.
    • A lo largo de la semana, cada día hay una “tarea especial”: hacer pan, pintar con acuarela, modelar cera de abeja, etc…
    • Cada día, el ritmo de actividades alterna la expansión y la concentración. Esto le da fuerza y salud. Hay tiempo para jugar y para recoger, para moverse y descansar, para relacionarse con los demás y ser cuidado, para estar en el exterior y en el interior todos juntos…

La UNESCO reconoce y propone la Pedagogía Waldorf, que actualmente se desarrolla en 3000 centros Waldorf en  90 países del mundo. Los países de mayor implantación son Alemania, Estados Unidos y Países Bajos.

Varios centros educativos que desarrollan la pedagogía Waldorf son parte de la red mundial de escuelas asociadas a la Unesco (RedPEA).

La Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, destaca la importancia de fortalecer la cultura de paz a través de una educación humanista en el sentido de que no es suficiente con vivir en paz los unos al lado de los otros, sino que tenemos que aprender a con-vivir y a actuar juntos, compartir experiencias, soluciones, respuestas comunes frente a problemas que ponen en peligro nuestra existencia como especie